Recomendaciones

Recomendaciones para la conservación de carne fresca 

  • Una vez haga su compra, le recomendamos refrigerar lo más pronto posible el producto. Debe evitar que se pierda la cadena de frío para evitar cambios en las características y evitar riesgos de contaminación.  

  • El rango de temperatura recomendado para refrigeración es de 0 a 4° centígrados.  El tiempo máximo de refrigeración de la carne cruda  no debe superar los 2 días. Si  no se va a consumir antes de este tiempo es recomendable congelarla en el momento de la compra. El tiempo máximo sugerido de este modo de conservación para congeladores domésticos es de máximo de 2 meses.

  • Sugerimos marcar los paquetes con la fecha de compra para tener un mejor control en su rotación.

  • Se recomienda refrigerar y/o congelar los productos en envases herméticos de plástico, de vidrio o bolsas resellables (tipo ziploc) que ayuden a conservarlos de mejor manera y evitar su exposición directa al frío de la nevera.

  • Recuerde que la descongelación debe ser gradual y sostenida - pase el producto del congelador al refrigerador para evitar cambios bruscos de temperatura. No lo introduzca en agua o lo descongele a temperatura ambiente.

  • La carne molida de res o de cerdo deben ser consumidas de inmediato o de lo contrario debe ser congelada, ya que su proceso de oxidación es mucho más acelerado que otros cortes y se deteriora rápidamente. 

  • Por ser un producto crudo con alto contenido de humedad, la vida útil del carpaccio es reducida. Lo ideal es consumirlo en la mayor brevedad después de que sea tajado. Trate de consumirlo en su totalidad puesto que no se debe recongelar el sobrante. Aderécelo justo antes de servir para evitar su oxidación. 

  • Para que la carne cocida quede jugosa, hay que dejar reposar la carne después de la cocción. De ese modo, los músculos se relajarán y redistribuirán los jugos por toda la pieza.

  • No recomendamos envolver los productos el film plástico, porque no quedan totalmente sellados y además se desprende fácilmente de los alimentos.

  • Evite la contaminación cruzada con otros alimentos (pollo pescado o sustancias químicas). Designe en lo posible una tabla sólo para carnes rojas y cerciórese que los elementos de manipulación y superficies estén limpias. 

  • No es necesario lavar la carne fresca con agua, limón  u otro elemento químico.